Se ha perdido un billete. Reviso el bolsillo izquierdo, luego el derecho. Y no, no está.
¿Ha visto un billete verde? Áspero, rectangular, serio.
Se ha perdido un billete. En mis zapatos no está, en el cajón tampoco. Es triste.
Culpa del agujero de mi bolsillo derecho, el que deja escapar a todos mis billetes.
Se ha perdido un billete. Usted lo encontró, usted.
No lo meta al congelador por favor, no congele mi billete. Devuélvamelo.
Se ha perdido un billete. Lo tiene usted, por eso sonríe de esa forma.
Devuélvamelo y no lo doble. Es mío, mi billete.
Se ha perdido un billete. Está bien. Lléveselo, lléveselo lejos.
