Es fácil llegar al tercero o al cuarto. Basta con acomodarse la corbata, dar unos pasos, mirar la hora e ingresar al ascensor.
Sepa usted que el interior de cualquier ascensor es frío. Lleve algún abrigo.
Es fácil subir. La gravedad no se resiste mucho y rápidamente nos elevamos al tercero o al cuarto.
No hay duda de que los ascensores son muy buenos para viajar de un piso a otro en dirección contraria a las gotas de lluvia de la mayoría de las tormentas. El verdadero problema radica en bajar.
A los ascensores les cuesta bajar. Al intentar bajar, en el peor de los casos, éste se negará a hacerlo y lo dejará encerrado.
Por favor, para bajar utilice las escaleras interminables, suelen ser muy divertidas cuando tienen ventanas. Puede uno mirar y contar las nubes mientras baja.
Casi lo olvidaba ¿Ya ha probado los descensores?
